Blatter amenaza
podría jugar la Eurocopa ni los clubes españoles seguir en la Champions
y en la UEFA Joseph Blatter, presidente de a FIFA
De igual que las familias de la mafia siciliana se protegen unos miembros a otros, Joseph Blatter se ha apresurado a defender el cargo de Ángel María Villar
al frente de la Federación Española de Fútbol. Villar, que continúa
negándose a convocar elecciones en la Federación después de que la
selección no lograra clasificarse para los próximos Juegos Olímpicos
(todas las federaciones que no lo consiguieron están obligadas por el
Consejo Superior de Deportes a hacerlo), ha contado este fin de semana
con el apoyo del presidente de la FIFA, que debe considerar al español
algo así como uno de los nuestros.
Cierto es, como dice Blatter, que la FIFA es un organismo privado y
que quien forme parte de ella deberá acatar sus normas. Pero no lo es
menos que ninguna norma de ninguna empresa privada puede contravenir la
legalidad vigente de ningún país. Hace dos años, el gobierno griego se
vio obligado a cambiar una serie de leyes que regían los ingresos y el
modo de gestión de las empresas, incluidos los clubes de fútbol. Como
esas leyes contravenían la normativa FIFA, el fútbol heleno estuvo dos
días suspendido y bajo la amenaza de exclusión de sus equipos y su
selección de todas las competiciones europeas.
Grave parece que una empresa privada, aunque sea la FIFA, tenga el
poder necesario para cambiar las leyes de un gobierno a su antojo,
amenazando a sus miembros con la expulsión. Dice Blatter que tienen una
fuerza mayor que la ONU. Desde luego, ¡cuanta fuerza y que mal
aprovechada!


